Titulación Peritos APIS

Titulación Peritos APIS

El artículo 340 de la Ley de Enjuiciamiento Civil establece las condiciones que han de tener los peritos para poder ser designados judicialmente.

Es requisito indispensable que los peritos posean el título oficial que corresponda a la materia objeto de dictamen y a la naturaleza de éste.

Ahora bien, en determinados Colegios, especialmente los de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria, se quiebra la garantía de titulación específica ya que para colegiarse solamente se exige cualquier clase de titulación genérica universitaria, de forma indiscriminada y muchas veces sin relación alguna con la profesión o actividad inmobiliaria.

Concretamente, y con respecto a los Colegios Oficiales de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria, su Estatuto regulador fue aprobado mediante Decreto 3242/1969, de 4 de noviembre, por el que se aprueba el Reglamento de los Colegios Oficiales de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria y de su Junta Central, regulando el ejercicio de la profesión de Agente de la Propiedad Inmobiliaria. Dicho Reglamento, en su artículo 1º especifica que son funciones propias de los Agentes de la Propiedad Inmobiliaria la mediación y corretaje en las siguientes operaciones:

  • Compraventa y permuta de fincas rústicas y urbanas;
  • Préstamos con garantía hipotecaria sobre fincas rústicas y urbanas;
  • Arrendamientos rústicos y urbanos, cesión y traspaso de estos últimos;
  • Evacuar las consultas y dictámenes que les sean solicitados sobre el valor en venta, cesión o traspaso de los bienes inmuebles a que se refieren los tres apartados anteriores.

Igualmente el artículo 5º, establece que para el ejercicio de la profesión de Agente de la Propiedad Inmobiliaria se requieren los siguientes requisitos:

  • Hallarse en posesión del título profesional expedido por el Ministerio de la Vivienda;
  • Estar inscrito en el Colegio correspondiente ……

El artículo 6º dispone que para la obtención del título profesional de Agente de la Propiedad Inmobiliaria será necesario acreditar suficientemente aptitud ante el Tribunal que juzgue los exámenes convocados al efecto. El artículo 8º especifica que los exámenes para la obtención del título de Agente de la Propiedad Inmobiliaria serán convocados por la Subsecretaría del Ministerio de la Vivienda; y el artículo 9º dispone que a los aspirantes declarados aptos les será expedido por el Ministerio de la Vivienda el título profesional de Agente, previo abono de los derechos reglamentarios.

Como se puede apreciar para el ejercicio de la profesión de Agente de la Propiedad Inmobiliaria era preciso la obtención de un título oficial, expedido por el Ministerio de la Vivienda o el competente en cada momento, previa superación de unas pruebas, y además inscribirse en el Colegio correspondiente.

Por lo tanto, inicialmente, los Agentes de la Propiedad Inmobiliaria para el ejercicio de su profesión necesitaban un título oficial o profesional habilitante y una colegiación obligatoria.

Sin embargo, mediante el Real Decreto-Ley 4/2000, de 23 de junio, de medidas urgentes de liberalización en el sector inmobiliario y transportes, se establece en su artículo 3º que las actividades enumeradas en el artículo 1º del Decreto 3248/1969, podrán ser ejercidas libremente, sin necesidad de estar en posesión de título alguno ni pertenencia a ningún Colegio Oficial. Este Real Decreto Ley fue confirmado por la Ley 10/2003, de 20 de mayo, si bien añadiendo que ello será sin perjuicio de los requisitos que, por razones de protección a los consumidores, establezca la normativa reguladora de esta actividad.

Este fue el motivo por el que el Ministerio competente dejara de convocar exámenes para la obtención del título profesional de Agente de la Propiedad Inmobiliaria, ya que tal actividad se podía ejercer sin ningún requisito.

Posteriormente el Real Decreto 1294/2007, de 28 de septiembre, por el que se aprueban los Estatutos Generales de los Colegios Oficiales de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria y de su Consejo General, establece en su artículo 1º.1.b) que para la incorporación a un Colegio Oficial de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria se requiere estar en posesión del título de graduado, licenciado, diplomado, ingeniero, arquitecto, ingeniero técnico o arquitecto técnico, o del título oficial de Agente de la Propiedad Inmobiliaria expedido por el Ministerio competente.

Queda patente que, además de poderse ejercer la actividad propia de los Agentes de la Propiedad Inmobiliaria por cualquier persona, sin necesidad de título alguno y sin obligatoriedad de colegiación, para incorporarse al Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria es suficiente estar en posesión de cualquier título universitario, de forma indiscriminada, aunque el mismo no guarde ninguna relación con la actividad profesional inmobiliaria.

Así, y a modo de ejemplo, puede incorporarse directamente al Colegio Oficial de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria cualquier persona que esté en posesión de alguno de los siguientes títulos: Graduado en Estudios Árabes e Islámicos, Estudios Franceses, Filología Catalana, Traducción e Interpretación, Ciencias del Mar, Nutrición Humana y Dietética, Logopedia, Terapia Ocupacional, Odontología, Protocolo y Organización de Eventos, Educación Infantil, Sonido e Imagen (Resolución de 27-06-2011 de la Secretaría General de Universidades, BOE 14-07-11), o Musicología, Genética, Ciencia y Tecnología de los Alimentos, Gestión Aeronáutica, Ingeniería Mecánica (Resolución de la Secretaría General de Universidades de 13-10-2011, BOE 02-11-2011), pues todos ellos son títulos de carácter oficial que se inscriben en el Registro de Universidades, Centros y Títulos, además de otros más clásicos como Veterinario, Licenciado en Medicina y Cirugía, Químico, Farmacéutico, Matrona, Biólogo, Licenciado en Filosofía y Letras, etc., etc.

Pues bien, estando en posesión de cualquiera de estos mencionados títulos oficiales universitarios, o de otros cientos y cientos más de igual rango, se puede acceder directamente (“por ventanilla”) a la colegiación como Agente de la Propiedad Inmobiliaria. Ahora bien se accede a la colegiación, pero ello no supone en forma alguna la obtención de un nuevo título habilitante, pues el Colegio carece totalmente de competencia para la expedición de títulos oficiales.

Y aquí precisamente es donde quiebra el requisito exigido por el artículo 340.1 de la Ley de Enjuiciamiento Civil al disponer que los peritos deberán poseer el título oficial que corresponda a la materia objeto del dictamen y a la naturaleza de éste. Es decir que para ser perito no solamente hay que tener un título oficial genérico, sino que este título ha de ser específico y estar directamente relacionado con la materia objeto de dictamen y su naturaleza.

Por lo tanto los Colegios Oficiales de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria soslayan este imperativo precepto legal al incorporar a colegiados que no tienen el título oficial relacionado con la actividad del sector inmobiliario, y ello constituye un auténtico fraude de Ley ya que, por motivos evidentemente crematísticos (obtención de ingresos a través de los colegiados), permiten que se incorporen personas con titulación totalmente ajena al sector inmobiliario, pretendiendo que actúen como peritos especializados.

Esta carencia de título oficial no puede suplirse por la realización de alguna jornada o cursillo, impartidos generalmente por los propios Colegios, ya que ello no tiene ningún carácter oficial, ni tampoco lo exige el artículo 341 de la Ley procesal civil, y así se ha pronunciado la Comisión Nacional de los Mercados y Competencia en diversos dictámenes.

Como vemos la inclusión en la lista de peritos facilitada por estos Colegios vendría originada no por la titulación oficial específica y adecuada sino por su incorporación a los Colegios mediante el pago dinerario de las correspondientes cuotas.

Con esta situación se llegaría al extremo de que la inclusión en los listados de peritos se compraría mediante el abono de las cuotas colegiales aunque el colegiado no tuviera la capacidad adecuada para la realización de la pericial, quedando transformado el interés público, que ha de caracterizar a los Colegios, en el interés privado de algunos de ellos consistente en llenar sus arcas mediante el ingreso de cuotas colegiales.

En definitiva, la prioridad en la designación de peritos ha de resultar, en primer término, de la titulación oficial y adecuada de los mismos y, en segundo lugar, de la preparación y experiencia profesionales que posean.

Artículo de Luis Miguel García-Longoria García, Presidente de la Asociación de Peritos colaboradores con la Administración de Justicia de la Comunidad de Madrid (APAJCM).

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