La EBA advierte sobre la gestión de conflictos de interés y los incentivos de venta de la banca

La EBA advierte sobre la gestión de conflictos de interés y los incentivos de venta de la banca

El Informe Anual sobre Tendencias de los Consumidores del sector bancario 2016 de la Autoridad Bancaria Europea, ha recogido cuáles serán las tendencias que podrán tener impacto entre los usuarios bancarios y otras figuras del mercado. El Documento tiene en cuenta todos los productos que están en el marco de protección del consumidor de la EBA, tales como: hipotecas en moneda extranjera, préstamos personales, depósitos, cuentas de pago, los servicios de pago y el dinero electrónico.

La EBA junto a las autoridades nacionales ha ido identificando una serie de temas fundamentales que se agrupan en tres bloques, tales como: endeudamiento, comisiones bancarias y prácticas de comercialización o venta. Algunos de estos temas ya se encontraban en el Informe del año pasado, como el endeudamiento de los hogares o las comisiones bancarias. A éstos, la Institución ha añadido cinco bloques suplementarios: los préstamos extranjeros, la innovación en el pago, los servicios de financiación alternativas, las monedas virtuales y usos innovadores sobre los datos de los consumidores.

En atención a lo establecido por la EBA con las hipotecas, ha destacado el Informe las sentencias de algunos estados miembros que declaran nulas las cláusulas suelo y la existencia de estudios para prohibirlas. Menciona también el Documento las iniciativas para poder controlar el alto coste de los créditos a corto plazo con avisos de riesgo. Se llama la atención sobre la ausencia de transparencia sobre los costes asociados a los descubiertos en cuentas corrientes, por lo que se pretende introducir medidas resolutivas a través de la Directiva de Cuentas de Pagos (PAD, por sus siglas en inglés), cuya entrada en vigor se pronunciará el próximo 18 de septiembre de 2016. La misma constituye un marco creado para mejorar la transparencia de los costes, teniendo los prestadores de estos servicios que desglosar los costes.

Otro de los temas que aborda el documento es el de los conflictos de interés derivados de los incentivos de venta. Debemos recordar que el conflicto no surge porque la entidad financiera trate de obtener un beneficio propio, algo que es consustancial a cualquier actividad con ánimo de lucro, sino que ese beneficio actúe en contra de los intereses del cliente o a costa de los mismos.

Lo cierto es que en estos últimos años ha habido infinidad de ejemplos, tales como el caso Madoff, la sanción de la CNMV a Barclays Banks por la comisión de una infracción muy graves por la colocación de productos estructurados durante los meses de enero a marzo de 2008 o el caso de las participaciones preferentes de Bancaja, en el que la CNMV consideró que la entidad había actuado de forma incorrecta al recomendar en fechas no adecuadas (abril-junio 2009) preferentes a sus clientes por encima de obligaciones subordinadas que atesoraban un riesgo y complejidad inferior.

La EBA ya advirtió a finales del año 2015 que debían alinearse los incentivos de los empleados y los intereses de los clientes, para velar por los intereses de los clientes. Así, desaconsejó que se efectuaran contiendas entre los empleados para superar determinados umbrales de venta con el objetivo de obtener recompensas, esto es, que la retribución personal de un empleado no deba estar ligada a un objetivo cuantitativo de venta. Además, señaló que no debía promoverse la comercialización de un producto o una categoría específica por encima de otros, porque sea más rentable o conveniente para el banco en ese momento determinado, frente a los otros que lo son menos.

Por último, y en relación con la mala comercialización de productos financieros, la Institución estableció que los motivos de la misma se encuentran en una presión excesiva sobre el personal bancario, que se ven obligados a vender productos de forma inadecuada bajo amenaza de acciones disciplinarias o degradación laboral.

Esta cuestión está íntimamente relacionada con la gestión de los conflictos de interés y la asimetría en la información existente a la hora de comercializar los productos especialmente si son complejos y/o son las entidades al mismo tiempo los emisores, puesto que los elementos de retribución variable suponen un riesgo significativo de que el personal de ventas explote a su favor, en vez de mitigar, las asimetrías de información. Esto ha supuesto un considerable perjuicio para el consumidor y las Pymes.

Pues bien, la EBA ha explicado que los incentivos de venta continúan siendo relevantes en un gran número de estados miembros, denunciando la inexistencia de información sobre las comisiones de los asesores financieros y las ofertas con información falsa o defectuosa. Así, la Institución señala que el foco de las malas prácticas en relación con en la gestión de los conflictos de interés se encuentra en los planes de incentivos. El Informe reconoce que no existe una cultura de negocio que prime el interés del cliente.

Artículo de Sacristán&Rivas Abogados

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