Condenado por prevaricación y malversación el alcalde pedáneo de Sámano

Condenado por prevaricación y malversación el alcalde pedáneo de Sámano

El que fuera alcalde pedáneo de la Junta Vecinal de Sámano durante los años 2007 y 2011 se ha conformado con una condena de cuatro años de prisión y 32 años de inhabilitación para cargo público por un delito continuado de prevariación y otro delito continuado de prevaricación en concurso medial con un delito continuado de malversación.

La Sección Primera de la Audiencia Provincial, que tenía previsto juzgar al pedáneo, a su mujer y a un compañero de partido del primero-estos dos últimos fueron contratados por el pedáneo como asesora y tesorero, respectivamente- no ha llegado a celebrar la vista tras el acuerdo alcanzado por el ministerio fiscal y las defensas.

Según el acuerdo, la Audiencia Provincial condenará a dos años de cárcel y doce años de inhabilitación para cargo público a la esposa del pedáneo y al que fuera tesorero de la Junta Vecinal, ambos como cooperadores necesarios del delito continuado de prevaricaciòn en concurso medial con el delito continuado de malversación.

Los condenados deberán, además, satisfacer a la Junta Vecinal de Sámano en concepto de responsabilidad civil la candidad que se fije en ejecución de sentencia en función del resultado de la investigación que está llevando a cabo el Tribunal de Cuentas.

Adjudicaciones directas y gastos particulares

Según relata el ministerio público en su escrito, el que fuera alcalde pedáneo de Sámano entre 2007 y 2011 aprovechando una subvención concedida por el Ayuntamiento de Castro Urdiales para realizar inversiones relacionadas con la gestión del agua, empleó esas cantidades para fines distintos.

Tal y como detalla en su escrito, durante su mandado realizó diversas adjudicaciones directas de servicios empleando mecanismos tales como fraccionamiento del contrato o incluso superando las cantidades y el límite temporal de la contratación menor.

Además, durante esos años destinó dinero público para uso particular: comidas, cestas de navidad, ordenadores y dispositivos electrónicos y compras en grandes superficies.

Asimismo, ordenó a la gestoría encargada de elaborar las nóminas de la Junta Vecinal que incrementara los distintos conceptos de la suya y que elaborase sendas nóminas a favor de su esposa –como asesora- y de un compañero de partido –como tesorero.

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