Bonos Subordinados necesariamente convertibles en acciones del Banco Popular (CoCos)

Bonos Subordinados necesariamente convertibles en acciones del Banco Popular (CoCos)

En el año 2009, el Banco Popular, llevó a cabo una emisión propia de 700 millones de euros en bonos, con una remuneración contingente inicial del 7% , sin informar adecuadamente a sus clientes de los riesgos ligados al producto incumpliendo su deber de información, tal y como establece la SAP Madrid, sección 14ª, nº 151/2015, de 14 de julio de 2015: “En primer lugar, la orden de suscripción de valores, de 7 de Octubre de 2009, carece de cualquier clase de información relevante sobre la naturaleza y riesgos del producto, limitándose a contener una fórmula automática de conocimiento por el cliente de su significado y transcendencia.

El Resumen explicativo de condiciones de la emisión de bonos subordinados necesariamente canjeables en acciones de Banco Popular Español, S.A., I 2009, con la misma fecha de 7 de octubre de 2009, contiene un texto complejo y de comprensión difícil, a lo largo de seis folios, que precisaría en todo caso de una información verbal complementaria prestada por empelados de la entidad bancaria, en términos tales que permitiera su entendimiento a la cliente.

En idénticas circunstancias se encuentra la documentación emitida en Mayo de 2012 (…) “. En muchos casos, tampoco se evaluó correctamente la idoneidad del producto, en función perfil de los suscriptores, y en este sentido, destacamos la, ya mencionada, SAP Madrid, sección 14ª, nº 151/2015, de 14 de julio de 2015, que señala: “(…) la empresa de servicios de inversión deberá solicitar al cliente, incluido en su caso los clientes potenciales, que facilite información sobre sus conocimientos y experiencia en el ámbito de inversión correspondiente al tipo concreto de producto o servicio ofrecido o solicitado, con la finalidad de que la entidad pueda evaluar si el servicio o producto de inversión es adecuado para el cliente (…) En el supuesto enjuiciado, el test de conveniencia carece de fecha, y de firma del demandante. En consecuencia, no está probado que se realizara test de conveniencia (…)”.

La entidad, vendió, además, el producto como si fuera de Renta Fija, cuando, en realidad, pertenece a la familia de los “híbridos de capital”, se vendieron de forma masiva, ofreciendo el producto aprovechando las visitas de los clientes o llamándoles expresamente por teléfono, utilizando el cebo de la elevada rentabilidad del producto y que era un producto propio del banco, y así lo ha entendido la Audiencia Provincial de Madrid, declarando que: “Así resulta del relato de hechos de la demanda, del que se desprende cómo la demandada se dirigió al actor ofertándole la compra del producto, hecho no negado en la contestación, y resulta además de la declaración del testigo, quien manifiesta que al acudir al Banco, y comentar la posibilidad de constituir un depósito el empleado del Banco ofreció ese producto, manifestando que estaba en promoción.”.

El ofrecimiento indiscriminado provocó una comercialización masiva deficiente, siendo en pocos días cubierta la emisión, Este tipo de productos complejos de alto riesgo, en el supuesto de ser explicados correctamente, causan rechazo entre los posibles suscriptores. Además, la Sentencia apunta que el producto no es adecuado para perfiles minoristas, y menos, de red de sucursales: “(…) nos encontramos ante un ante un producto complejo en los términos resultantes del art. 79.8 LMV. Así resulta, además, de la propia documentación confeccionada por la demandada, que califica el producto como destinado a inversores mayoristas (…)”.

En abril de 2012, ante el descalabro que iban a sufrir los clientes con la conversión de los bonos serie I, cuyo volumen colocado inicialmente había sido 700 millones de euros, la entidad emisora ofreció la posibilidad de canjear los bonos emitidos en 2009, que vencían en octubre de 2013, por otros de la misma naturaleza, cambiando a la Serie II, al que acudieron el 95,39% de la totalidad de clientes, cuyo vencimiento era el 25 de noviembre de 2015 .

De esta manera, Banco Popular trataba de ganar tiempo, para ver si la acción se recuperaba. Así, se produjo el pasado 25 de noviembre de 2015 el vencimiento, dando lugar a la conversión de los bonos Serie II en acciones, que han tenido un valor inferior al 20% de la inversión inicial, con un resultado desolador para los suscriptores, la pérdida del 88,1% de lo invertido menos los intereses que hayan cobrado desde 2009 hasta 2015 , sin tener en cuenta el lucro cesante que se debería actualizar al tipo de interés legal del dinero.

Sacristán&Rivas Abogados, en virtud de la Ley del Mercado de Valores y de la jurisprudencia reciente, entiende que estamos ante un producto financiero de perfil complejo y de alto riesgo, que ha sido comercializado a clientes de la red minorista del propio emisor, que deben revisar las posiciones tomadas con especial atención a los Bonos Convertibles del Banco de Popular.