Modificaciones Ley de Tráfico

Modificaciones Ley de Tráfico

Desde el 1 de enero ha entrado en vigor una nueva Ley de Tráfico que reforma el sistema para la valoración de los daños y perjuicios causados a las personas en accidente de circulación. Desde ABA Abogadas, la socia Olatz Alberdi, analiza estas nuevas modificaciones.

Esta nueva Ley 35/2015 de 22 de septiembre, nace de la necesidad de tener unos criterios claros indemnizatorios, ya que hasta ahora, existían criterios muy dispares en la aplicación de la Ley por parte de los tribunales, y en consecuencia, indemnizaciones muy distintas ante casos iguales. También tiene como objetivo el de aumentar la protección de las víctimas con indemnizaciones suficientes, ya que se venía dando una enorme diferencia entre las indemnizaciones concedidas en nuestro país y las de otros países europeos.

Nuevos baremos para las indemnizaciones

El nuevo baremo se basa principalmente, en la reparación integral del daño, de manera que la víctima se quede, en la medida de lo posible, en la situación más parecida a la que tendría sino hubiese sufrido el accidente. También se incluye, la reparación del daño en caso de muerte, a nuevos perjudicados a los que antes no se tenía en cuenta, como es el caso del cónyuge, pareja de hecho, ascendientes (padres o abuelos), descendientes (hijos o nietos), hermanos y allegados. Estos últimos, los allegados, son una nueva figura de perjudicado, y se considera como tal a los que, sin ser parientes, hayan convivido con la victima un mínimo de los 5 años antes del fallecimiento y que tengan vínculo afectivo o sean parientes cercanos. En este caso debe acreditarse la convivencia, no siendo preciso que exista dependencia económica, porque lo que se indemniza es el daño moral.

Se pueden reclamar tres circunstancias

La muerte, las secuelas y las lesiones temporales, y para cada una de estas circunstancias, existen tres tipos de perjuicios: personales básicos, personales particulares y los patrimoniales.

Caso de muerte:

Se establece una tabla que concede indemnización a:

  • Cónyuge: conforme edad víctima y años de convivencia.
    Ascendientes: según edad del hijo, mayor o menor de 30 años. Y los abuelos solo en caso de premoriencia del progenitor de su rama familiar.
  • Descendientes: cantidad fija según su edad, hasta 14 años, de 14 a 20, de 20 a 30 y mayores de 30. Los nietos serán perjudicados a falta el hijo del abuelo fallecido.
  • Hermanos: perciben cantidad fija según tengan hasta o 30 años o más de 30 años.
  • Allegados: perciben cantidad fija.

Se establece otra tabla que valora el perjuicio personal particular , que puede consistir en:

  • Discapacidad del perjudicado
  • Por ser el perjudicado único en su categoría
  • Por ser familiar único del perjudicado
  • Por fallecimiento de progenitor único
  • Por fallecimiento de ambos progenitores en el mismo accidente
  • Por fallecimiento de hijo único
  • Por fallecimiento de victima embarazada con pérdida de feto
  • Perjuicio excepcional.

Para el perjuicio patrimonial existe otra tabla, que valora una cantidad fija por los gastos razonables que cause el fallecimiento (que no necesitan acreditarse), otros gastos específicos que sí deben acreditarse, y el lucro cesante que se calcula multiplicando ingresos de la víctima por un coeficiente actuarial.

Secuelas:

También existen tablas por los mismos conceptos, incluyéndose el material de osteosíntesis permanente. Se valoran las secuelas físicas y las estéticas por separado. El cálculo de las secuelas mantiene la formula anterior de puntuarlas según su gravedad, valorando los puntos según la edad del perjudicado.

El perjuicio personal particular incluye:

  • Los daños morales por perjuicio psicofísico, orgánico o sensorial.
  • Daños morales por perjuicio estético.
  • Por perdida calidad de vida perjudicado
  • Pérdida de calidad de vida de familiares del perjudicado
  • Perdida de feto
  • Perjuicios excepcionales

El perjuicio patrimonial  incluye:

  • Gastos previsibles de asistencia sanitaria
  • Rehabilitación
  • Asistencia médica futura
  • Prótesis  y ortesis
  • Ayudas técnicas
  • Adecuación vivienda
  • Gastos de movilidad
  • Ayuda de terceras personas
  • Lucro cesante, incluyéndose la dedicación del perjudicado a las tareas del hogar, como novedad.

Lesiones temporales:

  • Como novedad se incluye el traumatismo menor de la columna cervical. En estos casos el perjuicio personal básico  se valora en una cantidad diaria de 30 euros.
  • El perjuicio personal particular se calcula conforme a la pérdida temporal de calidad de vida, incluyendo el perjuicio básico y las intervenciones quirúrgicas.
  • El perjuicio patrimonial incluye los gastos de asistencia sanitaria, y el lucro cesante por disminución de ingresos del trabajo o de la atención del hogar.

Reclamación previa de la indemnización – mediación – Evitar la judicalización

Otras de las novedades que incluye esta nueva ley es la de que exista un requisito previo para el perjudicado o sus herederos, es decir, una reclamación previa de la indemnización a la aseguradora. En dicha reclamación debe constar, además de la identificación y datos relevantes de quienes reclamen, una declaración sobre las circunstancias del hecho, la identificación del vehículo y conductor que hayan intervenido si se conoce, así como toda la información médica, o de otro tipo, de la que se disponga y que permita cuantificar el daño. Este paso hará que se interrumpa la prescripción, que es de un año desde el alta definitiva. Es interesante que desde el
primer momento se haga constar que se reclama, y en su caso de que pueden existir daños aun no  identificables o cuantificables, cuando estos ya estén determinados, se pueda volver a realizar nueva reclamación complementaria de la primera.

También es una novedad que la aseguradora tiene derecho a realizar los informes periciales (a su costa), de tal forma que si considera que la información aportada no es suficiente para cuantificar el daño, el perjudicado estará obligado a colaborar con los servicios médicos. Por su parte, la aseguradora deberá responder a la reclamación previa, en el plazo de tres meses, ofreciendo una oferta o respuesta definitiva, ya que hasta que no sea así, la interrupción de la prescripción se mantendrá.

Con esto, se pretende evitar la judicialización

Es decir, es necesario que exista esa reclamación previa de la indemnización a la aseguradora, y que hayan pasado los tres meses para que la misma responda, para entonces poder poner una demanda judicial por  responsabilidad extracontractual. Además, se prevé la posibilidad de que el perjudicado pueda solicitar la mediación para solucionar el conflicto, teniendo un plazo de dos meses desde que recibió la respuesta de la aseguradora.

Reclamación por vía civil no penal

Otro punto importante a tener en cuenta es que ya no se reclamará por la vía penal, sino que al haber desaparecido la falta de lesiones imprudentes, se deberá reclamar por la vía civil , siendo necesario un informe médico  que se ajuste al nuevo sistema de valoración, y que podrá realizarse por el médico forense acordado por el juzgado. Además, las partes de común acuerdo y a costa de la aseguradora, podrán pedir informes periciales complementarios, incluso al instituto de medicina legal, quien podrá intervenir a petición única del perjudicado, sin acuerdo de la aseguradora y a su costa, solicitándola todas las pruebas de las que disponga. Dicho informe será entregado a ambas partes. Otros informes que pueda solicitar el perjudicado, sin acuerdo de la aseguradora, serán abonados a su costa. Esta prueba pericial complementaria obliga a la aseguradora a realizar una nueva oferta o respuesta en el plazo de un mes desde la entrega del nuevo informe.

Posibilidad de renta vitalicia

Por último, la ley prevé de manera expresa la posibilidad de sustituir la indemnización por una renta vitalicia, bien de mutuo acuerdo o bien dictaminada por el juez, a petición de parte y de oficio si el perjudicado es menor o incapaz. Son responsables solidarios  de resarcir los daños y  perjuicios el conductor y la aseguradora, mientras el propietario del vehículo no conductor será responsable subsidiario de aquellos. Y se seguirá aplicando el recargo del 20% del interés anual  a cargo de la aseguradora que incurra en mora transcurridos dos años del hecho, previsto en el artículo 20 de la Ley el contrato de seguro.

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