Una negligencia médica sólo existe si hay un nexo causal entre el daño producido y la actuación médica

Una negligencia médica sólo existe si hay un nexo causal entre el daño producido y la actuación médica

Ante un caso de negligencia médica, ocurre habitualmente que el afectado o afectada no sabe qué pasos tiene que seguir para poder reclamar. Incluso, muchas veces, la persona desconoce si ha sido víctima de un episodio de negligencia o de si se trata de un proceso no reclamable.

En 2017, el Defensor del Paciente registró un total de 13.983 denuncias por negligencias médicas, las cuales provocaron 781 fallecimientos debido, la mayoría de las veces, a un error de diagnóstico. En 2016, las denuncias ascendieron a 14.802.

No obstante, las posibles negligencias médicas tienen orígenes diversos, ya que pueden ir desde retrasos en el tratamiento, diagnósticos erróneos, prescripción de medicamentos inadecuados o negligencias cometidas durante la  intervención quirúrgica.

“Las negligencias médicas pueden resultar fatales en el tratamiento de un paciente y desembocar en la muerte del mismo, invalidez, lesiones permanentes o agravamientos de salud que no se habrían producido con una correcta actuación médica”, indica Urtzi Gonzáles, abogado especialista en seguros de vida del despacho Sanahuja Miranda.

Para saber si se ha producido una negligencia médica es necesario comprobar que se den estos tres elementos: el daño, la actuación negligente y el nexo causal entre ambos elementos. Si estos factores concurren y se pretende efectuar una reclamación judicial por negligencia médica, estos serán los pasos a seguir:

  1. En primer lugar, se debe obtener la documentación médica sobre la intervención de los facultativos y recopilar los informes clínicos que puedan acreditarlo. Esta documentación engloba tanto el informe de alta hospitalaria del paciente como su historia clínica.
  2. En segundo lugar, es necesario que un perito médico determine que se ha cometido una negligencia, identificar a su responsable y constatar que esta ha sido la causante de los daños provocados al paciente.
  3. A continuación, se deberá determinar la existencia y el alcance de los daños provocados por dicha negligencia médica. Para esto habrá que cuantificar los daños producidos por esta mala praxis médica mediante un informe pericial que lo cuantifique.
  4. El último paso será reclamar al agente responsable y, en su caso, a su aseguradora, recordando que, si la reclamación no se resuelve de forma amistosa, habrá que acudir a los tribunales. El asesoramiento jurídico será imprescindible durante todas las fases de la reclamación.

Además, a la hora de cuantificar los daños, en atención a la reiterada doctrina del Tribunal Supremo sobre la materia (SSTS de 9 de diciembre de 2008 y 11 de septiembre 2009), lo habitual es cuantificar el daño mediante la aplicación del Baremo de accidentes de tráfico contenido en el Anexo de la Ley 30/95 de 8 de noviembre, de Ordenación y Supervisión de los Seguros Privados.

 

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