Rafael Catalá asegura en Jerusalén que la ley de sefardíes “hace de España una nación mejor”

Rafael Catalá asegura en Jerusalén que la ley de sefardíes “hace de España una nación mejor”

Rafael CatalaEn su segunda jornada de visita a Oriente Próximo, los ministros de Justicia, Rafael Catalá, y del Interior, Jorge Fernández Díaz, mantuvieron a lo largo del día varios encuentros de alto nivel con miembros del Gobierno de Israel. Por la mañana, la delegación española fue recibida por el presidente israelí, Reuven Rivlin

El ministro Catalá, acompañado por el director general de Cooperación Jurídica Internacional y Relaciones con las Confesiones, Javier Herrera, detalló la recientemente aprobada Ley de concesión de la nacionalidad española a los sefardíes, por la que Rivlin había mostrado gran interés.

Según esta norma los sefardíes que acrediten convenientemente su condición y su especial vinculación con España tendrán un plazo de hasta tres años, prorrogable por otro, para expresar su deseo de adquirir la nacionalidad española, a partir de la entrada en vigor de la Ley. La acreditación de su especial vinculación exigirá la superación de una prueba de evaluación de conocimientos de lengua, cultura y costumbres españolas, gestionada por el Instituto Cervantes.

“Durante estos años”, resaltó Catalá, “hemos querido que nuestras políticas estuvieran también basadas en los valores y en los sentimientos y ese es el fundamento último de la ley de concesión de la nacionalidad española a los sefardíes”. “Se trata”, ha continuado el ministro, “del reconocimiento de un error histórico que nos lesionó gravemente como nación en tanto en cuanto perdimos a algunos de los mejores hombres y mujeres de la España del siglo XV. La España abierta, diversa y tolerante de 2015 culmina así un largo proceso de reencuentro con aquellos que durante más de 500 años han llevado consigo la lengua, la cultura y la memoria de España como respuesta ejemplar a la intransigencia y el desprecio”.

Catalá aseguró asimismo que ahora, recuperando unos vínculos con el pueblo judío que nunca debieron romperse, España es una nación mejor.

Sobre la situación en la región, el ministro de Justicia recordó que el Gobierno español es plenamente consciente de su complejidad y le ha transmitido al presidente Rivlin la voluntad de colaboración basada en el diálogo y el acuerdo expresada por nuestro ejecutivo y el propio Congreso de los Diputados.

Los ministros de Justicia y del Interior se han reunido también con el consejero de Seguridad Nacional, Yossi Cohen, con quien han abordado la situación regional de Oriente Próximo y asuntos relativos a la lucha contra la radicalización y el terrorismo yihadista. Durante el encuentro han compartido su preocupación por la situación en la zona y su interés en buscar herramientas de colaboración para hacer eficaz esa lucha, como algunas de las que en España ya da el nuevo Código Penal.

Por la tarde, Rafael Catalá mantuvo un encuentro con su homóloga israelí, Ayelet Shaked, con quien ha repasado las relaciones en materia de cooperación jurídica entre España e Israel, que se encuadran en el marco de varios convenios internacionales de los que ambos países forman parte, ya sean del ámbito de Naciones Unidas o del Consejo de Europa. Ambos ministros coincidieron en calificar de excelente la relación jurídica bilateral en los ámbitos civil y penal.

Por lo que respecta a la situación política regional ambos ministros intercambiaron puntos de vista acerca de las posibles opciones para avanzar en la búsqueda de una solución al conflicto. Frente a la opinión crítica de la ministra Shaked a la formula de dos estados, Catalá expresó la posición del ejecutivo español favorable a la misma, llegando a ella por la vía del consenso y la negociación.

También explicó Catalá a Shaked las recientes reformas legislativas que se han llevado a cabo en España en aspectos que interesan de forma particular en el Estado de Israel, como las del Código Penal y la Ley de Enjuiciamiento Criminal para luchar más eficazmente contra el terrorismo y tipificar los delitos de odio o de incitación a la violencia por motivos étnicos o de índole similar. Y también la de la Ley Orgánica del Poder judicial, para acotar la aplicación en España de la justicia universal para lograr un equilibrio adecuado entre la necesaria búsqueda de la justicia y la conveniencia de no interferir con otras jurisdicciones.

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