Montoro defiende un nuevo modelo de crecimiento basado en la creación de empleo para luchar contra la desigualdad social

Montoro defiende un nuevo modelo de crecimiento basado en la creación de empleo para luchar contra la desigualdad social

​Durante la defensa del proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado 2016 en el debate de totalidad de los mismos, el ministro ha destacado la política de austeridad llevada a cabo por el Gobierno desde los Presupuestos de 2012, que ha abierto la confianza de los mercados internacionales y que, con medidas de estímulo en forma de inyecciones de liquidez a la economía y las reformas estructurales realizadas para mejorar el crecimiento, se está creando empleo “al mayor ritmo de que cabría esperar con ese nivel de crecimiento”.

Asimismo, Montoro ha asegurado que en esta legislatura se ha alcanzado un nuevo patrón de crecimiento más social, sin contraindicaciones ni efectos secundarios, socialmente avanzado, “porque toda la mejora de la actividad se traslada al empleo”. Al no haber tensiones inflacionistas, los trabajadores pueden mantener su nivel adquisitivo y las empresas pueden crecer y crear empleo sin tanta necesidad de endeudarse.

En este sentido, el ministro Montoro ha asegurado que esta situación no es consecuencia de la coyuntura internacional favorable, ya que si fuera así los demás países estarían en iguales o mejores condiciones que España. Sin embargo, “España es la que está en cabeza del mundo desarrollado en crecimiento y creación de empleo por las políticas que hemos realizado en estos tres años y medio, unas políticas que han combatido los desequilibrios macroeconómicos y han acometido reformas estructurales para aprovechar mejor las oportunidades del crecimiento”.

Un balance de “gestión eficaz”
El ministro ha hecho balance de las líneas generales de la política económica de la legislatura. El objetivo ha sido corregir los desequilibrios estructurales existentes en 2011, “mediante una política que ha combinado austeridad, eficiencia y racionalidad en el gasto”.

Así, los cambios impositivos realizados en 2012 recuperaron la recaudación con una mayor aportación de las grandes empresas al Impuesto sobre Sociedades y una mayor contribución de los ciudadanos con mayores ingresos a través de un gravamen complementario temporal en el IRPF. Gracias a ello, la recaudación se incrementó en 7.000 millones de euros. Una vez estabilizada la recaudación se dedicaron esfuerzos a mejorar la fiscalidad de los emprendedores, incentivar la investigación y el desarrollo, facilitar la financiación y capitalización de las empresas y potenciar la lucha contra el fraude.

De igual forma, el resto de las reformas estructurales contribuyeron a estabilizar la economía y mejorar su potencial de crecimiento. Entre ellas figuraron la reforma laboral, la reforma financiera, la reforma energética, la regulación de la unidad de mercado y el plan de proveedores. Todas contribuyeron a reducir el déficit público, aminorar el apalancamiento financiero, reducir la morosidad y sentar las bases para la creación de empleo.

La austeridad ha permitido establecer prioridades en el gasto para preservar la política social. Así, los pensionistas han conservado el poder adquisitivo. Por su parte, el programa CORA ha racionalizado el gasto en las administraciones y eliminado duplicidades entre ellas. Así, desde el comienzo de la legislatura ha permitido reducir el consumo público en casi 17.000 millones de euros en el ámbito de las cuentas consolidadas del sector público.

La recuperación de la recaudación y la mejora de la situación económica ha permitido rebajar los impuestos desde 2015. Incluso, ha permitido adelantar y ampliar la rebaja fiscal que debía entrar en vigor el 1 de enero de 2016, con un impacto adicional en liquidez para los contribuyentes de 1.500 millones de euros. Con la reforma en vigor desde 2015, la rebaja final media en el IRPF será del 14,6%, siendo mayor para las rentas medias y bajas. El tipo marginal mínimo del IRPF terminará en el 19% en 2016, cinco puntos por debajo del que existía en 2011.

La recaudación mejora en julio
El ministro ha destacado que el buen momento que vive la recaudación permite que las bases imponibles aumenten por encima del crecimiento real del PIB. Así, ha anunciado que la recaudación tributaria ha aumentado hasta el mes de julio un 4,6% en términos homogéneos, en relación a los siete primeros meses del año anterior. El dato mejora en un punto, el 3,6% registrado hasta junio, según la Agencia Tributaria. La recuperación de los ingresos compensa la rebaja realizada a cada contribuyente. Ello, según Montoro, permitirá seguir profundizando en una rebaja impositiva adicional en 2016.

Presupuestos más sociales
El ministro ha insistido en que los Presupuestos Generales del Estado para el próximo año marcan la continuidad de lo llevado a cabo hasta ahora, garantizando la estabilidad presupuestaria y con unas estimaciones “prudentes” y “conservadoras”. Se proyecta un gasto no financiero de 123.394 millones de euros, un 4,4% menos que el año anterior, siguiendo la disciplina de gasto de ejercicios anteriores. Son los primeros Presupuestos con saldo primario positivo, con lo que se lanza un mensaje de corrección de crecimiento de la deuda.

Montoro ha subrayado que las cuentas públicas tienen un perfil más social si cabe. De cada 100 euros del Presupuesto, 39 euros estarán destinados al pago de pensiones; 7 euros, al abono de distintas prestaciones de desempleo; y 8 euros, a otros gastos sociales.

Los Presupuestos recogen una mejora de las retribuciones del 1% para los empleados públicos, la recuperación del resto de la paga extra suspendida en 2012 y una actualización de las pensiones del 0,25%. El impulso inversor está centrado en el programa de aprovechamiento de fondos de la UE, especialmente al Plan CRECE.

La financiación territorial se incrementará en un 7,8% respecto a 2015, creándose un “puente de liquidez” para garantizar la prestación de los servicios públicos.

Todo ello es posible gracias al margen presupuestario que permite el crecimiento de los ingresos. Así, para el próximo año, se prevé un incremento del 4% respecto al Presupuesto inicial de 2015 y del 6,2% respecto al avance de liquidación de este año.

En suma, Montoro, ha indicado que los Presupuestos de 2016 son la clave para abrir una “nueva etapa de prosperidad para España”, basada en la estabilidad presupuestaria y la creación de empleo.

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