La globalización, cada vez más presente y necesaria en el ámbito formativo

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D. Juan José Sánchez Puig

El presente y el futuro de la formación pasan por identificar e incorporar el talento y la excelencia en métodos, alumnos y profesores allí donde se encuentren. Las fronteras nacionales no pueden suponer en este sentido restricción alguna. Si los mercados económicos son globales, necesitan profesionales cuya formación esté adaptada a esa realidad.

En lo que respecta a la incorporación de estudiantes, esto supone no restringir la misma al ámbito nacional. Hay que buscar el talento donde quiera que se encuentre. Además, hay que tener en cuenta que si los estudios deben reproducir de la forma más perfecta las situaciones reales que los alumnos se encontrarán en su vida laboral en el futuro, la interacción y colaboración con profesionales de diferentes culturas deberán idóneamente ser parte de su día a día.

En cuanto a los encargados de dirigir su formación y de preparar a los estudiantes con los conocimientos y habilidades que necesitarán en su actividad profesional, la colaboración con empresas de carácter multinacional y las alianzas académicas con universidades de reconocido prestigio, más allá de las propias fronteras (Oxford, Cambridge, Columbia…), es fundamental.

En lo que respecta al método, el sentido común y la historia revelan que la única manera de aprender una profesión es mediante la práctica guiada por quienes ya sean reputados profesionales. Los mejores en su área, sin importar de qué país provengan. Además estos profesionales deben sumar una gran capacidad didáctica, para sacar de los alumnos su máximo potencial.

De la mano de estos especialistas, los alumnos practicarán una y otra vez el tipo de casos con los que les tocará lidiar en su vida profesional, reproduciendo además las circunstancias en los que los mismos tendrán lugar.

No se puede olvidar que, dada la gran cantidad de candidatos entre los que las empresas pueden elegir y las necesidades derivadas de la globalización (amén del imparable desarrollo del comercio electrónico), éstas preferirán a quienes tengan la capacidad de aportar valor a la empresa de manera inmediata, sin requerir una preparación y un periodo más o menos largo de adaptación. Una formación exitosa no puede dejar de lado esta realidad. Bien al contrario debe ser diseñada e impartida teniéndola siempre presente.

En este sentido, las Law School españolas deben sentirse especialmente orgullosas del enorme desarrollo internacional que han tenido sus programas formativos durante estos últimos años y habiendo sido capaces de atraer estudiantes de países emergentes como China y La India.

Y es que cada vez más estudiantes extranjeros están buscando formación en Europa y, concretamente, en España, ya que nuestro país representa a la vez un puente directo y muy atractivo con Iberoamérica.

D. Juan José Sánchez Puig,
Director General de ISDE.

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