La cena de empresa podría suponer tu despido disciplinario

La cena de empresa podría suponer tu despido disciplinario

En estos días que restan hasta Nochebuena, es normal que las empresas celebren las tradicionales comidas o cenas de Navidad, en las que se reúnen en torno a la mesa compañeros y jefes que comen y beben por igual. Esas fiestas suelen ser momentos de diversión y hasta desenfreno, que pueden dejar posteriormente situaciones no tan agradables. En esas comidas o cenas con “barra libre” es posible que alguno de los trabajadores se tome una copa de más y termine realizando actos o comentarios inapropiados. Desde Legálitas recordamos algunas situaciones que pueden tener consecuencias legales en estas celebraciones navideñas.

Actos y comentarios inapropiados

Si, por efecto del alcohol o por cualquier otro motivo, uno de los comensales se excede en sus actos o comentarios, llegando a insultar a un compañero de trabajo, puede enfrentarse a un despido o una sanción. Para que esa situación producida durante la celebración navideña prospere como despido disciplinario, esa actuación del comensal debería considerarse como grave, por ejemplo, si hubiera agredido, ofendido verbalmente o amenazado a otro compañero presente durante la cena o comida o bien el trabajador debería haber sido amonestado anteriormente por una situación similar.
Embriaguez

Sin entrar a valorar la imagen que puede dejar aquel o aquellos trabajadores que llegan al estado de embriaguez durante la celebración con sus compañeros y superiores, para que una empresa pueda argumentar un despido de un trabajador por embriaguez esta situación debe darse de manera habitual y repercutir en sus tareas diarias, es decir, ese momento puntual de embriaguez que se puede producir durante la reunión informal fuera del lugar de trabajo no es motivo de despido, siendo muy probable ante tal situación que el juez considere ese despido como una sanción desproporcionada, considerando en tal caso el despido como improcedente.

No menos importante es recordar las tasas de alcohol permitidas al volante y las sanciones que lleva aparejado superar los límites marcados en la ley. Los conductores en general, incluyendo a los conductores de bicicletas, no podrán circular con una tasa de alcohol superior a 0.25 miligramos por litro en aire espirado o con una tasa de alcohol en sangre superior a 0.5 gramos por litro. Los conductores con menos de dos años de carné, así como lo conductores profesionales, tienen unas tasas diferentes, no pudiendo ser estas

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