Entrevista a Sergio Geijo de Geijo & Miranda Abogados y miembro de Legal Touch

Entrevista a Sergio Geijo de Geijo & Miranda Abogados y miembro de Legal Touch

¿Cómo explicaría a la sociedad en general, que consultar a un abogado es un acto rentable?

Observo que en España no termina de calar una cultura jurídica basada en el asesoramiento preventivo, mucho más habitual en los países anglosajones. El cliente suele presentarse en el Despacho con una demanda ya notificada o en ciernes, lo cual dificulta las posibilidades de negociación. Además, en poco tiempo el abogado tiene que tomar conocimiento del asunto, decidir cuál es la mejor estrategia y reunir las pruebas precisas para defenderla. Y todos sabemos que las prisas son malas consejeras. Por contra, una consulta a tiempo puede evitar un pleito de resultado incierto a la vez que suponerle al cliente un ahorro de tiempo, dinero y desgaste personal. Porque conocer con exactitud el alcance de los derechos y obligaciones propios y del contrario, ayuda a la hora de negociar una solución extrajudicial satisfactoria. Prevenir es mejor que curar. Y también es más rentable.

En su opinión, ¿el secreto profesional del abogado está suficientemente protegido en España?

Pienso que en la práctica está suficientemente protegido, aunque escasamente regulado y normativamente disperso, lo cual genera dudas y avoca a interpretaciones varias en supuestos conflictivos. Por ejemplo, ¿cómo debe o puede actuar un abogado si su cliente consiente liberarle del deber de secreto profesional para que declare en juicio sobre temas que, de ser públicos, serían claramente perjudiciales para dicho cliente?. En un Estado tan proclive a dictar leyes, reformarlas y reformar sobre lo reformado, llama la atención que todavía no exista una Ley reguladora del Secreto Profesional que regule y desarrolle el contenido, alcance y límites de una figura que constituye el gran pilar de la profesión de abogado. Máxime cuando progresivamente se van añadiendo excepciones legales en las que no opera el secreto profesional, como ocurre en el ámbito tributario o en materia de prevención de blanqueo de capitales.

¿Qué consejo le daría a un recién Graduado en Derecho que quiera ejercer la abogacía?

Primero le explicaría que es una profesión apasionante y vocacional que se vive a tiempo completo. En gran parte de los trabajos cuando se termina la jornada laboral uno puede “desconectar”. No es el caso de la abogacía. En cualquier momento te puede asaltar una duda o surgir una idea para un caso. Siempre habrá una llamada urgente de un cliente, o un mail en un día festivo que le recordará al Abogado que los problemas nunca descansan, porque todo el mundo considera que su problema es el más importante. Partiendo de esa base, hay que gozar del perfil apropiado para conseguir un buen equilibrio entre vida personal y profesional.
Asumida esa realidad, pienso que el mejor consejo sería crecer profesionalmente desde la humildad, el respeto al trabajo ajeno y la perseverancia, tratando de ser mejores cada día, potenciando el talento innato que todos llevamos dentro y formándonos convenientemente para minimizar nuestras debilidades. Y todo ello tratando de no dar nunca nada por sentado y, sobre todo, siendo felices con lo que hacemos.

¿Es partidario de que la instrucción de los procedimientos pase a manos de la fiscalía?

En general soy más partidario de tratar de perfeccionar y mejorar lo que ya existe antes que instaurar un nuevo sistema. Si lo que se pretende es ganar agilidad, no creo que esta sea la solución. Lo que se precisan son más y mejores medios personales y humanos para la tramitación de las causas penales, tanto en los Juzgados como en Fiscalía. De poco sirve descargar de trabajo a los Jueces volcándolo en los Fiscales. Y por otra parte, pienso que un control judicial permanente de la tramitación de la causa es sinónimo de independencia, o cuanto menos de más garantías para los encausados.

¿Qué área del derecho es la más insegura en nuestro país?

Probablemente el Derecho Civil. Es la fuente de la que beben, en mayor o menor medida, las demás ramas del Derecho, y en la que podemos vislumbrar fluctuaciones y cambios de Jurisprudencia llamativos. Encontrar una Sentencia del Tribunal Supremo limitando en el tiempo los efectos retroactivos de una cláusula suelo nula de pleno Derecho (y por tanto inexistente jurídicamente), o pasar en poco tiempo de un sistema en el que predomina la guarda y custodia monoparental de la madre a otro en el que la regla general sea la guardia y custodia compartida, son buenos ejemplos. La rapidez con la que avanza nuestra sociedad en cuestión de los derechos civiles de las personas y la necesidad del sistema de adaptarse a esos cambios, genera evolución a la par que inseguridad.

¿Prefiere recibir a sus clientes en su sala de juntas, o en el despacho en el que trabaja?
Todo depende de las circunstancias. El despacho siempre es un lugar más íntimo y reservado que facilita que fluya la comunicación. Y sin comunicación y confianza recíproca abogado-cliente no puede haber un buen trabajo. Pero en ocasiones, debido al número de clientes, a la necesidad de intervención de otros compañeros del Despacho o profesionales independientes, es más útil y preferible celebrar una reunión en la Sala de Juntas.

En su ciudad, en la actualidad, ¿qué área de la economía es la más activa?

En Gijón se están realizando los mayores esfuerzos en potenciar el sector servicios, con especial incidencia en las empresas tecnológicas y startups innovadoras y de alto valor añadido. Prueba de ello es el dinamismo y crecimiento constante del Parque Científico y Tecnológico ubicado en la Laboral, que pese a la crisis, ha sido testigo de cómo sus empresas han continuado creando y consolidado empleo, formando profesionales muy cualificados, potenciando estrategias de I+D+I, obteniendo altos índices de exportación y buenas perspectivas de crecimiento. Todo ello sin olvidar un constante aumento de la actividad turística y el respaldo a sectores tradicionales como el del metal, entre otros.

Por otro lado, Gijón se integra de facto en un área metropolitana (área central de Asturias) de más de 800.000 habitantes, que la configura como la séptima aglomeración urbana de España, y que ofrece interesantes potenciales no solo en los sectores mencionados, sino en otros como el energético, el agroalimentario o el de bienes de equipo.

Si tuviera que recomendar una inversión en su ciudad, ¿en qué sector se fijaría?

Gijón tiene condiciones ideales para acometer cualquier proyecto de carácter innovador, y de ahí el constante auge en el sector de las nuevas tecnologías al que antes me he referido. A una buena calidad de vida se une el carácter abierto e integrador de los asturianos en general, y gijoneses en particular, lo que facilita la adaptación de profesionales procedentes de otros lugares. En este sentido, en Gijón sucede algo similar a lo que ocurre en Madrid. La gente se siente como en casa con independencia de su procedencia.
Además, la región cuenta con una bolsa de profesionales cualificados, muchos trabajando en empresas y proyectos por todo el mundo, de los que no pocos estarían encantados de integrarse en un proyecto atractivo en su tierra. Si a ello unimos la existencia de suelo industrial en un entorno magnífico como el del Parque Científico y Tecnológico de Gijón, buenas instalaciones, redes de comunicación, apoyo municipal y regional, la cercanía del Campus Universitario, tenemos todos los ingredientes para que la inversión dé buenos frutos.

Para finalizar, díganos su fin de semana perfecto, su plato y bebida preferida

Perderme con mi mujer y mi hija por cualquier rincón de Europa que combine cultura, gastronomía y ocio. Conocer otros lugares y sus gentes siempre enriquece, y también ayuda a comparar y valorar lo que tienes. A fin de cuentas el patrimonio cultural, gastronómico y la forma de vida derivan en gran medida de la tierra y el carácter de sus habitantes. Puede que por eso no tenga comida ni bebida preferida. Quienes me conocen saben que disfruto con todo, y además disfruto mucho. Por elegir algo, y como buen asturiano, nunca faltaría en mi mesa una lubina del cantábrico, cocinada a la espalda, bien acompañada de sidra y de buenos amigos.

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