Entrevista a Lourdes Guzmán, Directora Jurídica de Legálitas.

Entrevista a Lourdes Guzmán, Directora Jurídica de Legálitas.

img_1414_retocada_taman%cc%83opequen%cc%83oLourdes Guzmán, Directora Jurídica de Legálitas. 

Licenciada en Derecho por la Universidad Carlos III de Madrid, cuenta con más de 15 años de experiencia en el ejercicio de la abogacía en diferentes despachos generalistas. En 2008 se incorpora a Legálitas, donde ha desempañado puestos de responsabilidad como directora del despacho ACM Legal (2010), directora de la Red de Despachos de la compañía (2011), miembro del Comité de Dirección de Legálitas LAB (2015) o Directora Jurídica (2015)

El departamento jurídico de Legálitas está formado por más de 250 abogados especializados en todas las materias y se complementa con una Red de Despachos, en la que se integran 277 oficinas profesionales que engloban a más de 700 abogados distribuidos por todo el territorio nacional.
Legálitas se ha convertido en un referente en el mundo del asesoramiento jurídico ¿Qué planes de futuro tienen?

Legálitas siempre ha tenido como objetivo acercar la figura del abogado al ciudadano y ayudarle, no sólo a reclamar, sino a evitar problemas mediante un concepto en el que hemos sido pioneros: “la abogacía preventiva”. Consultar a un abogado antes de realizar determinados actos, aunque sean muy cotidianas, nos puede ayudar a tomar mejores decisiones. Y en estos últimos años, hemos dado un paso más en relación a la irrupción en nuestras vidas de las nuevas tecnologías.

No solo hemos creado productos relacionados con la protección en el entorno digital, sino que, poniendo la tecnología al servicio del Derecho, estamos desarrollando aplicaciones que permiten a los clientes acceder a nuestros servicios desde nuevos canales de acceso, para facilitar aún más el contacto con el abogado.

Nuestros planes de futuro pasan por continuar ese camino, dando solución a los problemas que pueden producirse, aplicando la tecnología a la prestación de nuestros servicios y mejorar cada vez más el acceso a un servicio jurídico de calidad, sencillo, cercano y con unos costes muy asumibles.

Por otro lado, estamos iniciando nuestra expansión internacional, que se inicia en Colombia en un primer momento, continuando en breve con otros países de latinoamérica.

 

¿Cuál es su techo de crecimiento?

En estos momentos, en los que estamos expandiendo nuestro abanico de productos para dar solución a la problemática derivada del uso de internet (reputación online, robo de identidad, protección a los hijos frente a las Tics con apoyo tanto legal como psicológico …) e iniciando la expansión internacional, no podemos hablar de techo de crecimiento. Entendemos que a día de hoy nuestro margen de crecimiento es muy grande. Esto es solo el comienzo, queremos crecer de manera firme, ordenada, incluso con la idea de algún día poder salir a Bolsa, pero sin techo.

 

¿Cómo es su modelo de funcionamiento?

Somos una compañía de seguros y servicios que presta asistencia legal, tanto a clientes individuales como a grandes colectivos, que a su vez los ofrecen a sus clientes bajo el modelo de “inclusión”, como herramienta de fidelización o como servicio adicional que dé valor a sus propios productos.

Prestamos asistencia legal de manera telefónica, presencial y ahora, gracias a las nuevas tecnologías, vía App. El servicio es prestado por 250 abogados y una red formada por 277 despachos que agrupa a 700 abogados en toda España.

Contamos con un Observatorio Jurídico que, en base al millón de consultas que recibimos cada año, analiza los problemas que nos consultan nuestros clientes. Este conocimiento tan importante, único en España, nos sirve para innovar y crear productos y servicios que sirvan para atender las nuevas necesidades de la sociedad.

A modo de ejemplo, además de a las cuestiones tradicionales (divorcios, herencias, despidos … etc.) nos estamos ocupando de la reputación online de personas y negocios, de la protección frente al robo de identidad y hemos creado aplicaciones móviles como “Legálitas Ya” que facilita aún más el acceso al abogado para cualquier tipo de consulta.

También hemos puesto en marcha un completo plan de protección a los menores, mediante un producto que hemos llamado “Legálitas Protección Hijos” pensada para dar tranquilidad a los padres, incorporando una App con funciones como el “Botón del Pánico” que el hijo podrá pulsar cuando esté en una situación de peligro, para enviar su geolocalización junto a una señal de video y audio que ayude al padre o administrador a saber qué está ocurriendo. También se pueden delimitar ciertas zonas (colegio, urbanización, barrio…) y la App nos avisará cada vez que nuestro hijo entre o salga de ellas. De este modo queremos contribuir en la lucha contra el acoso escolar y el ciberbullying, prestando asesoramiento jurídico y psicológico cuando sea necesario.

 

¿Qué valoración hace de la innovación que ha traído Legálitas al sector jurídico?

La abogacía con carácter general es una profesión en la que es difícil innovar. Aunque los Juzgados se están modernizando (por ejemplo, eliminando el papel) debemos tener en cuenta que hay que seguir los procedimientos procesales y administrativos que se caracterizan precisamente por seguir unos cauces y formas, estrictos y definidos.

Legálitas ha marcado, sobre todo, un nuevo modelo con un servicio de calidad, muy accesible en cuanto al precio y fácil de utilizar, en el que sigue innovando con la creación de apps jurídicas que incorporan las nuevas tecnologías al mundo del Derecho.

Por otro lado, tanto las vías de captación como la comunicación de los clientes han evolucionado con carácter general a través de publicidad y redes sociales. Sectores ambos en los que Legálitas ha sido pionera.

 

¿Renovarse o morir también en el ámbito jurídico?

Por supuesto. Aunque nos hemos ido reinventando e incorporando la tecnología a nuestros servicios, aún queda mucho por hacer. Las empresas jurídicas y los despachos deberán seguir luchando para que la tecnología las ayude a ser cada vez más eficientes, para adaptarse a las nuevas necesidades demandadas por la sociedad.

Por poner un ejemplo más, nosotros contamos con un proyecto del que nos sentimos muy orgullosos: Legálitas LAB. Se trata de un laboratorio de ideas que ayuda a ser viables aquellos proyectos que aporten valor al mundo del Derecho. Está dirigido a todo el sector y pretende precisamente eso, la renovación de los procesos, la mejora, la automatización, el hacer más fácil el acceso a la Justicia y la resolución de todos los conflictos.

 

Piensa que los abogados que salen ahora de las facultades están preparados para incorporarse al mercado laboral con garantías.

Además de la formación académica tradicional de otras generaciones, los nuevos abogados son nativos digitales, una generación de abogados familiarizados con la problemática del entorno digital, que no tiene secretos para ellos y que les da una ventaja competitiva sobre otros de generaciones anteriores en la sociedad actual.

Por otro lado, como no podía ser de otra manera, los abogados necesitan “curtirse” con la práctica profesional, como ocurre en general con todo tipo de profesiones, antes de enfrentarse por sí mismos a determinados problemas legales.

 

¿Cuántos abogados trabajan en Legálitas?

Además de los casi 250 abogados que Legálitas tiene de manera directa, contamos con una red de despachos a nivel nacional con 700 abogados. Todos con amplia experiencia en cada una de las materias en las que trabajamos.

 

¿Qué espera de la nueva legislatura judicial que acaba de comenzar?

Como ocurre en los países de nuestro entorno, España está en permanente evolución también en el mundo de la Justicia, especialmente a nivel organizativo para dotarla de una agilidad de la que a veces carece.

Existe la sensibilidad por parte del Ministerio de Justicia a esta necesidad y se ha iniciado el camino que esperamos, durante esta legislatura, permita que los ciudadanos aumenten su confianza en la Justicia y esta responda rápidamente a sus problemas de manera eficaz.

 

¿Qué valoración hace de la llamada condena de ‘telediario’?

El hecho de que alguien esté siendo investigado no presupone su culpabilidad. Entiendo que la condena social que puede sufrir una persona antes de que se haya dictado una sentencia, va en contra de la presunción de inocencia y debería limitarse por los perjuicios que puede ocasionar, en cualquier caso, entiendo la necesidad de información que tienen los medios y las luchas que mantienen por ser “los primeros” en dar una determinada noticia.

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