EL TS condena al diario ABC por vulneración de honor en la publicación de una portada

EL TS condena al diario ABC por vulneración de honor en la publicación de una portada

La Sala Primera del Tribunal Supremo ha condenado al diario ABC por la publicación de una información en su edición impresa y digital en la que se comunicaba sobre la atención a una niña en un centro de salud, su posterior ingreso hospitalario y su muerte, así como sobre la detención y puesta a disposición judicial del hombre que la cuidaba, al que se presentaba como delincuente, calificándolo como asesino y poniendo su fotografía con el primer plano de su rostro en la portada.

Considera el alto tribunal que el núcleo de la información relativa a la atención a la niña en un centro de salud, su posterior ingreso hospitalario y su muerte, así como sobre la detención y puesta a disposición judicial del hombre que la cuidaba, se ajustaba a la exigencia de veracidad en cuanto diligencia exigible al informador porque se fundó en fuentes objetivas y fiables.

Sin embargo, hace responsables a los demandados del tratamiento que dieron a la noticia en los titulares, pues se ha acreditado que, cuando se publicó la información cuestionada, resultaba patente, de los propios datos procedentes de las fuentes consultadas y mencionadas en el cuerpo de la noticia, que la causa de las lesiones no resultaba en absoluto clara, habiéndose descartado la presunta agresión sexual y estando pendientes de valoración forense las restantes lesiones, en las que se fundaban las sospechas de malos tratos y que podían constituir también la causa de su fallecimiento.

1 Comentario - Escriba un comentario

  1. Tomàs Torrent Palou · Edit

    El derecho de manifestación y el de expresión son dos derecho fundamentales, recogidos como tales en la constitución y en los Tratados y Convenios Internacionales ratificados también por el Reino de España.
    Si eso va influenciar o no en la Sentencia que el Tribunal vaya a dictar és algú que està en el fuero interno de los magistrades, però una manifestación pacífica no puede ni debe ser nunca una justificación legal para impedir o limitar la expresión de esos derechos fundamentales.

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