El equipo de fútbol del Colegio de Abogados de Granada revalida su título como campeón del Mundial de Juristas

El equipo de fútbol del Colegio de Abogados de Granada revalida su título como campeón del Mundial de Juristas
El Equipo del Colegio de Abogados de Granada ha logrado alzarse por segunda vez consecutiva con el título de campeón en la VII Edición de la Copa Mundial para Juristas, que se ha disputado del 14 al 18 de junio en Mealhada – Aveiro (Portugal).
 
Este año ha resultado aún más complicado que en la anterior edición, según explica el combinado granadino, pues al tratarse del vigente campeón, los equipos presentes en la competición pusieron en serias dificultades a los letrados granadinos, dirigidos por José Carlos Cano, tratando de anular su juego e imponiendo marcajes severos al jugador más destacado del combinado nazarí, José María Mazuecos, que pese a sufrir en sus piernas la dureza de los defensas rivales, volvió a ser reelegido por la organización como mejor jugador del Torneo.
 
Doce equipos de cuatro nacionalidades distintas (Polonia, Brasil, Portugal y España) fueron distribuidos en 3 grupos con enfrentamientos directos entre los respectivos integrantes de cada uno, disputándose todos los partidos del campeonato en tres intensos días, en sesión de mañana y tarde.
 
El primer rival de los granadinos fue el equipo de juristas de Cantabria y el partido no pudo empezar peor, con un 0-2 a favor de los cántabros en apenas 10 minutos de juego. Los habituales nervios del debut quedaron olvidados en el descanso y, en una segunda parte arrolladora, Granada desarboló al rival con un aluvión de fútbol, finalizando el partido con el resultado de 4-2.
 
El segundo y tercer partido de la fase de grupos fue contra Juristas de Coimbra (Portugal) y Erga Omnes (Brasil), siendo solventados ambos encuentros con oficio por el equipo granadino e idéntico resultado de 1-0 a favor, al sacar provecho de sendas jugadas a balón parado, una falta directa y una salida de un saque de esquina, respectivamente.
 
Así, Granada se presentaba en cuartos de final como primera de grupo y único equipo que contaba por victorias todos sus partidos. El rival era un viejo conocido de anteriores campeonatos, el Colegio de Abogados de Tenerife, que cuenta en sus filas con jugadores experimentados, con calidad y de gran potencia física. Nuevamente tocó sufrir como en el primer partido, pues los tinerfeños se adelantaron en el marcador y fue necesario un tremendo esfuerzo para culminar la remontada, 2-1, mereciendo mención especial la fabulosa jugada combinativa realizada por Granada para obtener el gol de la victoria, finalizada con calma por Ismael Mazuecos.
 
Tras el esfuerzo, se esperaba rival para semifinales en el último día de competición: La Coruña. La maquinaria granadina estaba ya bien engrasada y tras la correspondiente conjura de los 20 integrantes de la expedición en una cena celebrada en un restaurante típico de la zona, en la que hubo humor y palabras de agradecimiento por el compromiso y extraordinario grupo humano conformado a lo largo de los últimos años (auténtico secreto de los éxitos cosechados), el equipo marchaba imparable a por el torneo.
 
Ni siquiera la tremenda ola de calor que asoló la Península en los días del evento y que llevó el termómetro por encima de los 35º durante los partidos, frenó a los granadinos,  que derrotaron merecidamente a los coruñeses por 2-1, siendo el gol de los rivales meramente testimonial, pues lo cierto es que la defensa del equipo de Granada se ha mostrado inconmensurable partido tras partido, siendo un verdadero muro infranqueable.
 
El último escollo era el equipo de FDL – Juristas de Lisboa, caracterizado por contar con miembros muy jóvenes en su formación y por la dureza en el juego. Ni siquiera un extraño retraso en el autobús que debía trasladar a los letrados granadinos hacia el estadio, ni que dicho medio de transporte no contara con aire acondicionado consiguió mermar las fuerzas del equipo de Granada, que salió muy serio y mentalizado, demostrando que sabe jugar finales y, lo que es más importante en estos casos, ganarlas.
 
Mención especial merece el portero Rafael Avilés, invitado de la expedición nazarí conforme a la reglamentación del torneo, que apareció en el momento más delicado de la final para detener un penalti, realizando una magistral parada no solo en el lanzamiento inicial, sino en el rechace posterior. La oportunidad granadina tenía que llegar y efectivamente así fue cuando a falta de apenas 3 minutos para el final del tiempo reglamentario tuvo a su favor una pena máxima, siendo transformado por Alberto Morales, autor de 5 tantos para el combinado granadino, máximo goleador del torneo empatado con un delantero de Oviedo.
 
La dedicatoria de esta brillante victoria es para todos los miembros del equipo, no solo los que han podido vivir en primera persona la magnífica experiencia, sino también para el resto de colegiados que por distintas circunstancias personales y profesionales no han podido asistir. En unos días se hará entrega del trofeo al decano del Colegio de Abogados de Granada.

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