Clientes poco felices al cobrar

Clientes poco felices al cobrar
Por Vanesa Di Cataldo. Abogada titular en Estudio Juridico Di Cataldo & Asoc – Especialista en Daños
Todos tenemos un parámetro de comparación en nuestra mente para evaluar si algo es caro, barato, lindo, feo, justo o injusto, etc. Siempre existe algo con lo que estamos comparando. Por eso ese objeto que miramos en la vidriera es barato o caro, por ejemplo. No siempre es esto consciente, la mayoría de las veces, no sabemos con qué estamos comparando.
De la misma manera, al cobrar una suma que el abogado logró en un acuerdo, o la que finalmente entiende VS por sentencia la victima debe cobrar, siempre, siempre, al cliente, no le parece justa,  o bien retribuida en razón de lo que se lo daño. Y poco podemos hacer como abogados….nuestra opinión, esta empañada, según la percepción del que cobra.
El elemento de comparación no es siempre el mismo para todos.
A saber: o bien es la suma que se pidió para negociar, (siempre más alta que en la que se cierra o se sentencia), a pesar de que se le avisa esto al cliente. O es menos de lo que cobro la vecina en un caso que consideran similar o peor que el propio. O es lo que le dijo un amigo que tenían que cobrar. O una suma que el propio cliente se construye en su mente como retributiva, según su criterio, de lo que entendía que reparaba su daño.(millones en general)
Todas estas variables de comparación, incorrectas. La única variable de comparación, debe ser la que los tribunales otorgan en juicio para casos como el de esta víctima. Es decir, existen tablas, baremos de incapacidad a nivel nacional y provincial, según se trate de una reparación civil o laboral, y existe jurisprudencia que respeta y se atiene a esto. Todas las incapacidades están tabuladas: sean provisorias o permanentes, totales o parciales. Una muerte en Capital no vale lo mismo que en la Pcia de Buenos Aires, ni tampoco si el fallecido tenía 5 o 70 años.
Una vez esta cifra, que los abogados conocemos de leer resoluciones y sentencias judiciales a diario,  sabemos cuánto pedir y cuanto nos darán, (aunque pidamos mas….)
Por lo tanto, si el tema se arregla en mediación, por ejemplo, no puede pretenderse la misma suma que luego de 7 años de juicio, sino menos, por lógica.
Jamás la indemnización estará a la altura de lo que el cliente entiende le corresponde. Siempre las expectativas y el deseo es más de lo que se le termina otorgando. Por esto, este deberá saber, obligadamente cual es esa suma. Y quien es responsable de esa información, es el abogado que lo asesora.
Muchos clientes, desfilan por Estudios jurídicos, buscando el abogado que le diga la suma más alta a cobrar, y suelen elegir al que más le ofrezca. Error.
He tenido consultantes que creen que por una fractura de peroné les corresponde, por consejo de otro colega, 1 millón de pesos.
Si estos consultantes eligen creer esto de su abogado, pues entonces, que éste avale lo que dice, con sentencias donde hayan otorgado esa suma. Que les diga que caso, en que juzgado y en qué año sentencio eso para una fractura de peroné. Que se las imprima, y se las de. La sentencia deberá ser de los últimos dos años, de la misma jurisdicción donde vayan a litigar o acordar, y del mismo fuero. Es decir: si la fractura será reclamada en Capital, la sentencia deberá ser de los Tribunales Nacionales de la Capital Federal. Si fue la misma en su trabajo y el reclamo será laboral, la sentencia deberá ser expedida por un juez laboral.
Por qué? Porque no todas las jurisdicciones de tribunales tienen los mismos baremos o índices para pagar. Los baremos difieren significativamente. Y mientras que en los Tribunales de Morón pueden dar 20 pesos para esa fractura, Capital puede dar 5.- No es un tema menor.
Lo peor es un cliente con expectativas sin fundamento, un abogado que asesora mal y alimenta estas expectativas. Pero peor para esta profesional es un cliente disconforme.
Animo al cliente a que escuche mi asesoramiento. A que no le asigne valor a la vida de su hijo fallecido desde su mente, porque no hay cifra que pague la vida de un hijo….La cifra será, la que otorguen los tribunales, ninguna otra, y de ahí, lograr la más aproximada.
De la misma manera, no se puede pretender ganar lo mismo en mediación que en juicio. Resignar 6 o 10 años de juicio es una forma justa de negociar plata hoy por tiempo mañana, y esa elección en este país inflacionario y poco estable, suele ser buen negocio.
Recuerdo solo un caso de un cliente conforme. Cuando asistió a un grupo de padres con la misma patología de su hija, una vez ya había cobrado en mediación, en pocos meses la indemnización -conmigo- por este daño. Se encontró con muchos padres que no se habían atrevido a ir a juicio, otros que lo habían perdido, otros que no habían ido a mediación, y los pocos que se habían animado, no habían cobrado lo que ellos, sino mucho menos. Ese cliente, volvió al Estudio y me contó lo vivido. Feliz y conforme de haber cobrado la suma que habían cobrado. Creo que la diferencia  con los demás (disconformes) fue que pudieron ver en la realidad, no mi opinión, no su idea, sino otros casos iguales al propio, y allí dimensionaron de forma total su caso y su cobro.

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