Advertencia de la CNMV y de la ESMA sobre la inversión en criptomonedas

Advertencia de la CNMV y de la ESMA sobre la inversión en criptomonedas

La Comisión Nacional del Mercado de Valores ha advertido sobre los riesgos de invertir en Criptomonedas.

El pasado 14 de noviembre de 2017 la CNMV se hacía eco de las advertencias realizadas por la Autoridad Europea de Supervisión, en adelante ESMA, sobre los riesgos para los clientes de invertir en las criptomonedas y de las recomendaciones y reglas dirigidas a las entidades que participada en ellas. En primer lugar, debemos apuntar que la ESMA se crea a través del Reglamento de la UE nº 1095/2010, del Parlamento Europeo y del Consejo ha sustituido al Comité Europeo de Valores (CESR) con fecha 1 de enero del 2011. El objetivo de ésta consiste en proteger el interés público, contribuyendo a la estabilidad y efectividad del sistema financiero de la Unión Europea a través de un nivel sólido, efectivo y coherente de regulación y de supervisión. Además, contribuye a asegurar la integridad, transparencia, eficiencia y correcto funcionamiento de los mercados financieros, reforzar la coordinación internacional de la supervisión, evitar el arbitraje regulatorio, asegurar que las decisiones sobre riesgos e inversiones están adecuadamente reguladas y supervisadas y, con carácter general, aumentar la protección del inversor y consumidor de productos financieros. Su ámbito de actuación incluye, dentro del mercado de valores, las Instituciones de Inversión Colectiva, el gobierno corporativo y la información financiera; también podrá adoptar las medidas adecuadas sobre sistemas de compensación y liquidación, ofertas públicas de adquisición y los derivados crediticios[1].

El dinero electrónico es aquel que se emite por medio de una red de ordenadores, Internet y sistemas de valores digitalmente almacenados como es el caso del Bitcoin. Es un medio de pago digital equivalente a una determinada moneda. Hay varias divisas virtuales, siendo la más conocida el Bitcoin, puesto que circulan 15,7 millones de unidades en el mercado siendo su valor conjunto de 9.500 millones de euros. Tal y como apunta el Informe del Banco Central Europeo, y recogiendo los datos de bitcoincharts.com, el 9% de las transacciones de Bitcoin se hacen con euros, el 31% con el renminbi chino y el 25% con el dólar estadounidense. En febrero de 2015 el Banco Central Europeo publicó un Informe sobre Monedas Virtuales donde advirtió sobre que este tipo de medio de pago no está regulado, instando a las autoridades de los estados miembros y las europeas, a buscar un encaje en los marcos legislativos de regulación y supervisión[2]. En el mundo de las criptomonedas o criptodivisas se utiliza un instrumento que se conoce como ICO (Initial Coin Offering en Inglés) para financiar el desarrollo de nuevos protocolos tecnológicos, esto es las ofertas iniciales de monedas o tokens.[3] Debemos apuntar que los procesos para definir protocolos tecnológicos han sufrido tradicionalmente de una excesiva burocracia, siendo lentos y con frecuencia un nido de conflictos donde distintos intereses económico-empresariales se manifestaban y contraponían. Esto cambió con la llegada del protocolo Bitcoin que democratizó la financiación y el desarrollo de protocolos abiertos[4].

Así, la CNMV hace la siguiente advertencia, dirigida a los inversores, sobre las criptomonedas: “La ESMA advierte a los inversores del elevado riesgo de perder el capital invertido en este tipo de ofertas, al tratarse generalmente de inversiones muy especulativas y de elevado riesgo sobre las que se proporciona una información en muchos casos inadecuada. El precio de la moneda o token podría ser muy volátil y los inversores pueden no tener la posibilidad de recuperar su inversión en un periodo prolongado. Otro riesgo clave tiene que ver con el hecho de que, dependiendo de cómo se estructuren, las ICOs podrían no enmarcarse en la regulación de la UE, en cuyo caso los inversores no podrían beneficiarse de la protección que la legislación europea ofrece. Ciertas ICOs podrían también entrañar riesgo de fraude y de blanqueo de capitales.” Debemos señalar que las ICOs (inicial coin offerings).

En relación con las recomendaciones y las reglas dirigidas a las entidades que participan en las ofertas iniciales de moneda, la CNMV ha apuntado: “Determinadas ICOs pueden considerarse referidas, según sus circunstancias y características, a instrumentos financieros, en cuyo caso es probable que las entidades involucradas estén llevando a cabo actividades de inversión reguladas, con la consecuencia de tener que cumplir con la legislación que en cada caso sea relevante, relacionada con ciertas directivas europeas como por ejemplo y principalmente:

– Directiva sobre folletos

– Directiva sobre mercados de instrumentos financieros (MiFID)

– Directiva sobre gestores de fondos de inversión alternativa (AIFMD); y

– Cuarta Directiva anti-blanqueo de capitales

ESMA subraya que las entidades que participan en ICOs deben tener en cuenta si sus actividades constituyen actividades reguladas. Cualquier falta de cumplimiento de las reglas apropiadas podría constituir una infracción.” De esta manera, la ESMA se muestra preocupada por la posibilidad de que las ICOs no estén cumpliendo con la normativa europea, puesto que, dependiendo de su estructura cabe la posibilidad de que queden fuera de la regulación de la Unión Europea, no pudiendo los inversores beneficiarse de la protección que la misma ofrece. También señala que algunas ICO podrían añadir el riesgo de fraude y de blanqueo de capitales[5].

Sacristán&Rivas Abogados recomienda, como consecuencia de las advertencias de los Supervisores europeo y nacional, que todos aquellos que hayan invertido en criptomonedas o estén pensando en hacerlo, acudan a expertos cualificados en la materia para el asesoramiento en las contrataciones, estando este Despacho a su disposición a tales efectos y especializado en la materia.

 

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