44 nuevos letrados se incorporan al Colegio de Abogados de Granada

44 nuevos letrados se incorporan al Colegio de Abogados de Granada

No hay mejor muestra de que el Colegio de Abogados de Granada es una corporación viva que las ceremonias de jura o promesa por las que nuevos colegiados se unen a la institución. Esta mañana ha tenido lugar la ceremonia de incorporación más emblemática de todo el año: el tradicional acto de jura o promesa con motivo de la festividad de Santa Teresa.

Cada mes de octubre, para celebrar la festividad de la patrona de la Abogacía granadina, el Colegio reserva una mañana a dar la bienvenida a los nuevos colegiados que enriquecen la institución. En esta ocasión, 44 nuevos licenciados o graduados se han incorporado al Colegio y a la profesión como abogados de pleno derecho, iniciando así la que seguro será una prometedora carrera profesional en el mundo de la Abogacía.

El protocolo del acto de jura o promesa, que sigue una tradición centenaria, está concebido para que los nuevos colegiados estén arropados en este importante día por sus familiares, amigos, compañeros y mentores. La Junta de Gobierno del Colegio, presidida por el decano, Eduardo Torres, llama uno a uno a los nuevos colegiados, que entran acompañados por sus padrinos al salón de actos, en el que ya le esperan sus seres queridos. Los nuevos colegiados juran o prometen ante la Junta de Gobierno “cumplir fielmente las obligaciones de la profesión de abogado, guardar lealtad al Rey, acatar la Constitución y cumplir el resto del ordenamiento jurídico, así como las normas deontológicas por las que se rige la Abogacía española”.

El decano del Colegio ha sido el encargado de darles una calurosa bienvenida a los 44 nuevos abogados granadinos, recordándoles que la corporación será su nueva “casa profesional”, donde encontrarán ayuda y amparo, así como la formación y el reciclaje que exige una profesión “dura”, pero “atractiva, libre e independiente”. Eduardo Torres ha asegurado que para un abogado “no hay más satisfacción que ponerse la toga” para ejercer una profesión que busca “la máxima equidad y el bien común” defendiendo los derechos de los justiciables. “Estamos extraordinariamente orgullosos de lo que hacemos. Tenemos la suerte de llamarnos abogados y dedicarnos a defender a los ciudadanos”, ha apuntado el decano, que ha considerado el ejercicio de la Abogacía “un privilegio y una responsabilidad”.

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